Un comensal moldea una estatua de pan mientras espera su almuerzo, un tsunami de espaguetis inunda el salón de un restaurante, un médico concede al paciente un último goce —chocolate o alcohol— antes de ser atendido... El acto de comer puede ser una gran aventura, a la que el historietista ganador del Premio Príncipe de Asturias nos invita con enormes dosis de humor, lucidez y ternura. Un álbum exquisito para los paladares más exigentes, protagonizado por glotones, camareros torpes, artistas del hambre, clientes sibaritas, chefs afrancesados y moscas ensopadas.
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