Montevideo tiene el rascacielos más alto de América y está construyendo un estadio para la primera Copa del mundo.
Ya se adivina su dibujo suavemente ondulado de la rambla en obras. Son los años treinta, y todavía no se percibe la caída. Un joven escritor llega a Montevideo para un encuentro clandestino con su amante —la hermana de su mujer y su prima—. No es el único adúltero: un viejo poeta argentino cruza el río con el mismo fin, sin saber que su hijo, jefe de la policía política argentina, lo ha mandado seguir por un temible comisario uruguayo. Todos se encuentran en el elegante baile de carnaval del Parque Hotel, donde por azar recalan unos anarquistas fugados de la cárcel y uno de los condenados por el crimen de la degollada de la Rambla Wilson.
No faltan al baile ni el campeón olímpico Andrade ni la cantante francesa Josephine Baker. Con el ritmo implacable que Carlos Rehermann sabe marcar en sus narrativas, el deseo, la música, el humor y la venganza pautan una aventura que condensa en la ficción de una noche, acontecimientos históricos que ocurrieron en Montevideo a lo largo de varios años.


