Fernando Butazzoni construye en este libro un relato incómodo y feroz sobre la adicción, la memoria y la búsqueda de la redención. Partiendo de la vida de un adicto que ha descendido hacia el fondo de la humillación, la pasta base y la intemperie, el libro se adentra en un territorio donde la verdad y la mentira se entrelazan, donde el narrador se funde con su protagonista hasta volverse indistinguibles.
Nacho es un sobreviviente: de la calle, de la violencia, de sí mismo. Su historia — hecha de excesos, pérdidas, delirios y fugaces destellos de lucidez— es también la de una ciudad que convive con sus fantasmas sin mirarlos. Montevideo se muestra de un modo descarnado, con sus ferias, sus pensiones, sus rincones más oscuros y sus silencios cómplices.
Con una prosa intensa, lúcida y por momentos despiadada, Butazzoni se sumerge en la mente de un adicto para explorar una pregunta que atraviesa todo el libro: ¿hasta dónde llega la responsabilidad individual y dónde comienza la enfermedad? Máxima pureza no presenta redenciones tranquilizadoras. Ofrece, en cambio, una experiencia literaria intensa, perturbadora y profundamente humana, que obliga a mirar de frente aquello que tantas veces decidimos ignorar.
Páginas: 208


