El hermano de Buenamina lleva un excelente pasar económico en la próspera Lutecia. Su nombre es Homeopatix, y por su carácter ególatra y soberbio suele ponerle los pelos de punta a su cuñado Abraracurcix. Escoltado por Asterix y Obelix en una visita de cortesía -y tras beber unas cuantas copas de buen vino- el jefe de la aldea, hastiado del hostigamiento del anfitrión, lanza una invitación teñida de desafío: agasajará a Homeopatix y a su esposa con un guiso perfumado con laureles… ¡pero con los de la corona de laureles del mismísimo Julio César!
Por supuesto que la delirante misión de conseguir dicha corona es asignada a los guerreros galos que oficiaban de acompañantes del jefe, que deben partir inmediatamente hacia Roma sin saber a ciencia cierta cómo afrontar esta ridícula tarea.
Los laureles del César es la aventura 18 de Asterix creada por René Goscinny y Albert Uderzo. Fue publicada en pleno éxito mundial de la serie, en entregas semanales durante 1971 y 1972 en la revista francesa Pilote, y compilada en álbum en ese último año, con una tirada inicial de 1.100.000 ejemplares.
Páginas: 48

